
La electrolisis percutánea es una técnica mínimamente invasiva que se basa en inducir una respuesta inflamatoria a través de una reacción electrolítica no térmica, sin dañar al tejido sano debido a su resistencia al flujo eléctrico. Esta técnica promueve la regeneración del tendón.
Está caracterizada por ser una técnica ecoguíada y con introducción de una corriente galvánica que emerge desde un polo (+) a otro (-) con una intensidad constante habiendo una acumulación de carga en el tejido, con flujo de cargas unidireccional y con migración de sustancias para ayudar a la curación del tejido.
Los objetivos de esta técnica son mejorar procesos regenerativos, regular la inflamación y analgesia.
Se recomienda que durante el tratamiento no se tomen antinflamatorios ya que interrumpirán la migración de la inflamación en la zona tratada, que es necesaria para activar la fagocitosis y los fibroblastos que formaran el colágeno que tiene que reemplazar las células dañadas.
Se suele utilizar este tipo de técnicas en lesiones musculares, en el sistema capsulo- ligamentoso, en tendinopatías, en neuropatías y en fasciopatias.
